Pensión 65, un Programa del Estado Peruano que entrega una subvención económica a adultos mayores

  • Central Teléfonica (01) 705-2900
  • Canal de Denuncias
  • Portal Transparencia

Noticias

Madre coraje

Por Comunicaciones - junio 25, 2021
Madre coraje

La vida no ha sido fácil para Felicitas. A los catorce años se convirtió en madre por primera vez, y de los once hijos que tuvo, fallecieron tres. Pero ella siguió adelante, tejiendo y vendiendo sus productos, contribuyendo a la mejora de la economía del hogar, enseñándoles a sus hijos el arte del tejido artesanal, una práctica ancestral en Llamellín, Ancash. Recordar cómo cantaba, bailaba, cocinaba y tocaba el rondín en las fiestas patronales, es algo que la llena de alegría, así como el hecho de saber que sus hijos continuarán con su arte.  

La vida es buena, a pesar de sus dificultades. Para Felicitas lo más bonito que le ocurrió fue haber criado a sus once hijos. Lo más trágico, haber perdido a tres de ellos, víctimas de tumores malignos. Pero siguió adelante, y hoy es feliz porque ha sido testigo del progreso de sus demás hijos. “Ellos son ahora mejores que yo”, dice. Y agrega: “Algunos han seguido mis pasos y han aprendido el hilado de lana de oveja, el tejido a crochet y molde, y el tejido de frazadas en telar. Todo eso yo hago desde los 27 años, y me da mucha alegría, me sacaba de la tristeza; no solo es mi pasión, sino que este trabajo ha mejorado la calidad de vida de la familia, porque alguito de platita llegó con la venta de los telares”.

Felicitas Marina Acuña Silva fue madre, por primera vez, a los catorce años. En esas épocas en el distrito de Llamellín, Ancash, los padres decidían los matrimonios por sus hijos. “Fue muy difícil ser madre siendo tan joven, así como afrontar las dificultades económicas y de convivencia en pareja”. Pero en Llamellín había fiestas, y Felicitas era una joven muy alegre, adoraba cantar, bailar; participaba como palla –las pallas son mujeres jóvenes, de entre 15 y 18 años, que representan a cada ayllu o barrio del distrito–, en la fiesta patronal en honor a la Virgen Inmaculada Concepción, no solo en Llamellín, sino otros distritos de Áncash como Aczo y Chaccho. Cuando había que viajar a Lima para representar a Áncash en alguna actividad oficial, las autoridades locales la convocaban y Felicitas viajaba.

“También soy buena tocando el rondín. Y cocinando picante de cuy, col sancochada con pellejo de chancho, pelado de trigo y caldo de cabeza… Pero los tejidos es lo que me da más alegría hacer. Hasta ahora sigo tejiendo, como los hacían nuestros antepasados, y vendo las frazadas, los telares… La mayoría de mis hijos se dedica al tejido de frazadas en telar, así que no se va a perder nuestro saber. Yo siempre los he educado para que sean personas de bien, responsables. Yo le pido a Dios que proteja a mis hijos y nietos, que les dé mucha salud y vida, sobre todo en estos tiempos de pandemia. Ellos son ahora mejores que yo…”.

Categorías
Seleccione año